lunes, 19 de octubre de 2009

Marchas y manifas


Siempre he pensado que el tema del aborto, hasta cierto punto, es cuestión de moral y que, como tal, y dado que vivimos en un Estado aconfesional, no debería estar penalizado, pues nadie tiene derecho a imponer su moral a los demás. Y digo hasta cierto punto porque lo que sí parece incontrovertido es que, a partir del tercer mes, sí que hay algo que es un verdadero ser humano, y por ende pasaríamos la barrera que separa el aborto del asesinato de una personita.
En definitiva, soy de los que creo que debería despenalizarse el aborto hasta el tercer mes (allá cada uno con su moral) y permitirlo sólo en casos de grave peligro para el feto y/o la madre (subterfugio por el que, no lo duden, las clínicas especializadas nos seguirían "colando" los abortos que quisiesen).
Ahora bien, más allá de eso me parece una burrada y un asesinato, y basta con ver una ecografía de un feto de más de 3 meses para darse cuenta de lo que digo.
Y lo que, desde luego, me parece una burrada es eso de que una niña de 16 años que no puede comprar tabaco ni alcohol, ni, sin autorización paterna, hacer cosas tan risibles como ir a una excursión o tatuarse una luna junto al ombligo, pueda someterse a un aborto sin que sus padres siquiera se enteren. ¿A quién se le ha ocurrido esa sandez?
Porque una cosa es que no se deje la decisión final en manos de los padres (lo que me parece relativamente coherente, pues no me parece lógico que porque los padres digan que tenga a la criatura, la niña hipoteque su vida para sempre jamás) y otra que ni siquiera se enteren de la película.
Vale, la niña abortará si así quiere ella y un equipo de ginecólogos y psicólogos le explican perfectamente los pros y contras de cada una de las opciones. Pero, joder, los padres deben saberlo. Y, qué coño, no tendrá a la criatura, pero tendrá que pasar el trance de ver a sus padres con cara de mala hostia y/o pasar un mal rato, y quizás eso le sirva para no reincidir. Desde luego, es un error que a los jóvenes les salgan gratis las estupideces que cometen. Están en edad casi adulta, y deben ir aceptando, al menos en parte, las consecuencias de sus acciones.
Y, vale, que la raíz de todo es la educación sexual. Y por ahí hay que empezar a atajar el problema. Pero lo que es un sinsentido es que una chica de 16 años pueda abortar sin que sus padres siquiera lo sepan.
Bueno, a lo que iba: que todo esto parece que no soy el único que lo piensa, y hubo un buen puñado de gente que se echó a la calle para decírselo a los que, hoy por hoy, tienen el poder de presentar el proyecto de ley y aprobarlo en Cortes. Muchos miles de personas que fueron, y otros muchos miles que no pudieron, por mil razones. Y pedían que se retire ese proyecto de ley y que sea sustituido por otro que se ajuste más a lo que la mayoría pide.
Pero, claro, era Azanar el que estaba en la manifestación y no Pilar Bardem; y esto no es lo que "pasa con un Gobierno facha", como decía su hijito querido; y como quien lleva las pegatinas contra la Ley del Aborto son Esperanza Aguirre y COspedal, y no Gurruchaga, Zerolo ni El Gran Wyoming, el Gobierno no les va a hacer ni puto caso, y la inaguantable Leire Pajín ya ha anunciado que el Proyecto de Ley se mantiene sin cambiar una sola coma.
Un verdadero ejercicio de democracia y una lección de cómo se gobierna para todos.
Porque, claro, aquello era una manifa, con gente guay con pañuelitos de cuadros al cuello "a lo Arafat", y lo del sábado fue sólo una marcha de la rancia derechona en la que, seguramente, iban todos con banderas preconstitucionales y símbolos franquistas.
¡¡¡País!!!
Foto: Pilar Bardem gritando contra la guerra de Irak. Tan bien lo hizo, que la han hecho portavoz de "Sí al canon" y, de paso, la olla gorda. Por cierto, adivina adivinanza ¿dónde están todos los del "No a la guerra"? ¿Lo de Afganistán no es guerra?

lunes, 12 de octubre de 2009

Nacer de nuevo


El pasado lunes (hace hoy una semana) andaba yo conduciendo con quinientas cosas en la cabeza, cargado de stress y con prisas, como siempre en esta puta vida.
En un cruce de caminos, el Cielo (o Dios, o el Destino, o la Energía Cósmica, o aquello en lo que crea cada uno) me mandó una señal en forma de accidente de circulación.
Salí por mi propio pie del coche y, como quien dice, casi quitándome el polvo del traje. El coche, con sus airbags y sus mil sistemas de seguridad lo hicieron posible.
Al final, fractura de tobillo, un mes enyesado, y una tremenda carga en el alma. Pero viendo el coche (y unas fotos que tomó un amigo) me di cuenta de que mis días pudieron acabar ahí.
Dicen que los accidentes son señales que deben hacernos reflexionar. Y en esas ando... Las prisas, el stress, querer estar en todo y a todo no tiene sentido.
Y si escribo esto es para que quien quiera y pueda leerme, haga esa reflexión sin esperar a un accidente que le empuje a ello.
He vuelto a nacer, y espero hacerlo mejor esta vez.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Ya es otoño... ¿Dónde están los muertos?


Ya es otoño. Ha empezado el curso escolar. O sea, que según nos había advertido la OMS, deberíamos estar enterrando muertos por la gripe A a cientos por día. ¿Y...?
No sólo no hay un gran número de muertos sino que hace días que ni siquiera aparecen noticias de muertos por gripe gochina.
¡¡¡Qué manera de jugar con los sentimientos más profundos de la gente!!! Haciéndonos temer por la salud de nuestros hijos para nada. Para hacer caja y para echar una cortina de humo sobre la crisis y lo rematadamente mal que lo hacen
Cabrones... Tendrían que poner una bomba biológica de Gripe A en el próximo Consejo de Ministros y en la próxima reunión de la OMS. A ver si palmaban, los muy hijos de puta. Eso sí, previa ingesta de todo el jodido Tamiflu que custodian nuestra Fuerzas Armadas.
Foto: El virus de la gripe (normal) en toda su salsa, para los que no lo conociesen. Chicos, el virus. Virus, aquí unos amigos.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Lecciones de Economía







Rafi, Fali, el Cabeza y el Culebra. Cuatro especialistas en Economía, analizan la situación del país con ese conocimiento que sólo da la calle. Eso sí, desde dos puntos de vista distinto: el de los pijos sevillanos (de esos que querrían vivir como viven, pero pudiendo) y el de los "canis" del Polígono.
Para que luego venga la chorra de la Ministra a decirnos que lo peor ya ha pasado.
Al menos, con éstos, te echas unas risas.
Un abrazo a tod@s l@s que pasáis por aquí.

viernes, 28 de agosto de 2009

Jugar a ser dioses


Creemos que la tecnología y el progreso lo son todo. Creemos que podemos cambiar los cursos de los ríos, construir en arenas movedizas, encauzar lluvias, curar enfermedades, volar, vivir en el espacio o bajo el mar, crear animales y plantas híbridos, alterar cromosomas, hacer fértiles a los estériles...

Creemos que lo tenemos todo bajo control.

Y por eso, cuando algo se nos escapa un poquito y no tenemos una mano con repóker de ases, nos acojonamos y todo el mundo se vuelve paranoico.

Para ejemplo, un botón. Miren ustedes la histeria colectiva con la "gripe A" (no quieren llamarla porcina, spongo que porque, supongo, considerarán una deshonra que el hombre haya contraido una enfermedad con tan poco glamouroso origen). La gente duda si llevar los niños al colegio antes de que los vacunen, acuden a urgencias con cualquier estornudo, estudian cómo "colarse" unos puestos en la cola de los vacunables, se permite a la industria farmacéutica saltarse protocolos de experimentación y hacer ensayos en seres humanos sin apenas haber probado la vacuna en animales...

¡Qué jodida es la vida! Nos creíamos dioses, y un pequeño virus (una mierda de bichito, vamos), nos amenaza con el jaque mate.

Yo no sé ustedes, pero mi menda pasa de asustarse. Las epidemias, las riadas, las erpciones volcánicas han sido formas en que la Madre Tierra ha ido haciendo a lo largo de sus muchos siglos sus particulares "ERE" (expedientes de regulación de explotadores), y esto no va a dejar de pasar.

Y no sé si será la gripe porcina la que traiga el Apocalipsis (que creo que no, como tampoco la encefalopatía espongiforme -la enfermedad de las vacas locas, ´¿se acuerdan?- ni la gripe aviar lo fueron, aunque así lo anunciaban), o cualquier otra enfermedad, catástrofe o acto de la Naturaleza.

Lo que si sé es que si me tiene que tocar, me tocará. Así que, a seguir viiendo con la mayor normalidad posible, sin ataques de histeria colectiva y, a ser posible, en equilibrio.

Consume sólo lo que necesites, intenta destruir lo menos posible, dispon de la Naturaleza, pero no abuses de ella. Y sé modesto y humilde, y deja de pensar que el Hombre tiene solución para todo.

Ese será el camino para bajar del Olimpo y para, quizás, tener una mejor y más larga vida.
P.S.: No puedo eviar remitirles a los blogs de dos ilustres visitantes, que dedicaron (hace mucho en el caso de Miss Sybarite, y algo menos The Blogolist) entradas a la paranoia que se ha generado con la jodida "gripe gochina" (como la llaman ellos)
Foto: El Dios de JL Martín que tan buenos momentos nos ha dado desde sus tiras de "¡Dios mío!" en la rvista "El Jueves"

miércoles, 24 de junio de 2009

Soy mediterráneo... y mis peques también


Anoche fue, como supongo todos sabéis, la noche de San Juan (vale, en Alicante se celebra hoy) y, como cada año, bajé a la medianoche a bañarme en el Mediterráneo, iniciando esta vez en tan pagano rito a mis dos pequeños.

Hace años me di cuenta de que la Noche de San Juan es el ritual mediterráneo de la vida, en el que se aúnan los cuatro elementos (agua, tierra, aire y fuego) en una perfecta, precisa y preciosa comunión de la que somos el elemento catalizador los que participamos del rito.

A las 12, hora bruja, hacemos nuestra inmersión en el mar, sin perder contacto con la tierra, que tocamos con los pies, mientras el aire nos acaricia la cara, trayéndonos el calor producido por el fuego de las hogueras.

En ese momento tomas conciencia de que , independientemente de tu nacionalidad, eres mediterráneo. Que llevas en tus venas, en tu código genético y en tu conciencia la tradición y la cultura de esos navegantes, conquistadores y guerreros que, a la vez, culturizaron cada sitio que pisaron y que crearon la Civilización, tal y como la conocemos, y las bases de lo que hoy es Occidente. Y que el catalizador de todo eso, es el Mar Mediterráneo. Y, sobre todo, te das cuenta de que sigues vivo y de lo bello que eso es, y sonríes feliz.

Anoche, mis hijos recibieron su bautismo en este pagano rito de adoración a los elementos. Pude verlos en la orilla, con los pies metidos en el agua, lavándose sus alucinadas caritas con una mezcla de entusiasmo y sorpresa. Y sé que, aunque no de una forma racional, comprendieron todo el significado del momento y sintieron la energía del Mar.
Foto: Una hoguera de San Juan

El precio de los errores


Si usted, pequeño autónomo, cometiese el imperdonable error de presentar un día tarde el Modelo 110 de ingresos a cuenta, aunque fuese negativo, tendría que abonar una multa de 300 euros.

Si usted, sufrido conductor, fuese sorprendido haciendo uso de su móvil, le impondrían también una multa de 300 euros (además de dar un buen bocado a los puntos de su carnet).

Y esa misma cantidad, 300 euros, es la que Don Baltasar Garzón habrá de abonar como multa por haber sido negligente en su trabajo y haber acordado de forma tardía (tendría el hombre alguna cacería a la que acudir o alguna conferencia que dar en Nueva York a precio de pelo de conejo) la prórroga de la prisión provisional acordada para dos dos narcotraficantes turcos, de modo que, cuando llegó la orden de mantener dicho medida, los interfectos habían sido puestos en libertad y, obviamente, de habían fugado. Salam Aelikum, Baltasar, Que Alá sea contigo. Ya nos veremos en otra vida.

Como dijo Trillo, "¡¡¡Manda cojones!!!" los distintos precios que los españoles pagan por sus negligencias. Y es que, como dijo Pedro Pacheco hace lustros, "La Justicia es un cachondeo".
Foto: Garzón en clara postura de "a mi que me registren"